Según el premio Nobel de economía Andrew Michael "Estados Unidos se enfrentará a una recuperación de la recesión muy prolongada pese a la inyección de efectivo del Gobierno destinado a programas de estímulo y al sistema bancario". La verdad es que no hay que tener ningún galardón nórdico para darse cuenta que la cosa no está ni mucho menos encarrilada. El menor consumo americano imposibilita su recuperación. Otra cosa es que ese método caduco sea el mecanismo idóneo para salir de la misma. Consumir por consumir sólo trasladará en el tiempo el desencadenante y sus consecuencias. El problema no es tanto de reconducir el modelo de uso de la producción sino en establecer el verdadero valor y profundidad del problema: la economía norteamericana ha perdido casi nueve millones de empleos.
Facebook cotizó ayer por valor de 11500 millones de dólares en el nuevo mercado creado por SharesPost. Este mercado de valores privado no vinculante sólo sigue catorce compañías entre las que se han colocado ya Twitter, Linkedin y Zynga Game por ejemplo. Lo interesante del asunto no es tanto el valor otorgado sino el método. Es muy interesante observar como incluso la valoración empresarial no cotizada regularmente puede ser amparada por el criterio social. Es muy interesante observar como nacen nuevos escenarios para que se puedan valorar las compañías que no cotizan en el mercado regular pero que si son potenciales monstruos económicos con toda seguridad. El SharesPost permite por primera vez en el mercado de la Economía Digital que compradores y vendedores tengan una aproximación al valor exacto y a tiempo real de compañías que se soportan gracias al capital riesgo.
Mi buen amigo Benguerel me remite un artículo de la pasada semana que vale la pena tener en cuenta. El Washington Times se hacía eco de las palabras que Bernanke pronunció en el Congreso de los Estados Unidos. Dijo concretamente que "EUA podía estar acercándose a una situación de riesgo similar a la crisis de deuda griega y que la Reserva Federal no dará apoyo a los legisladores que siguen imprimiendo dinero para pagar la burbuja de deuda". El resumen de lo que dice es para ponerse a temblar pues sigo defendiendo que tras la explosión de una burbuja, estos tipos se han inventado otra de peores consecuencias.
En USA el nível de destrucción de empleo está rozando las cifras que se publicaban en el peor momento de la crisis financiera. Ya vuelven a ser casi medio millón de peticiones semanales por desempleo. Parece que el sobreestímulo demócrata no está traduciéndose en una reactivación del mercado laboral. Sin empleo, en USA, no hay consumo y sin consumo va a ser difícil que el país que supone un tercio del PIB mundial crezca al nível preciso.
Cada vez más gente se pregunta si estamos a las puertas de otra burbuja puntocom. Parece lógico que así lo piensen algunos. Atendiendo a los índices así lo parece. En los últimos doce meses el que refleja la situación de las empresas de tecnología de la información ha crecido más que el propio Nasdaq. El primero ronda el 32% y el segundo no llega al 28%. Por ejemplo, Google ha engordado un 57% e IBM un 50%. Incluso, lejos de Estados Unidos, vemos que Telefónica ha tenido un comportamiento reseñable, casi un 62% en doce meses. El Nasdaq ha subido el doble que el Standard & Poors y el triple del Dow Jones. ¿Es esto fiable? ¿Se refleja las expectativas de futuro de estas compañías en esas cifras?
JPMorgan Chase, el mayor banco americano por capitalización bursátil, le metió al tercer trimestre del año un beneficio que creció un 31,8% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Este gigante que vale en bolsa 179.000 millones de dólares, es el primero de los grandes bancos que publica sus resultados. Entre mañana y el martes lo harán Bank of America, Citigroup y Goldman Sachs. La mayoría darán unos resultados muy buenos al compararlos con los del año pasado. Sin embargo todos ocultan que sus activos tienen unos riesgos de mora que representan el doble de la que tenían hace un año.
Mientras que el oro ha triplicado su valor en los últimos ocho años, el dólar lo ha reducido en un 67% frente al euro en el mismo período. Está claro que uno de los motivos por los que el oro sube es la preocupación de que la creciente deuda de Estados Unidos continúe debilitando el dólar. El presidente Barack Obama ha aumentado la deuda negociable del país a un nivel sin precedentes. Lo ha metido a 7,1 billones de dólares, al tiempo que el Gobierno se endeuda para reactivar el crecimiento. Goldman Sachs Group pronostica que Estados Unidos venderá deuda por unos 2,9 billones de dólares en los dos años que concluyen en septiembre de 2010. Algunas de las cifras que se empiezan a tocar son inasumibles y lo saben.
Hay gente que la única explicación que veo a su actitud, es que de niño, en sus cumpleaños, el primer pedazo de pastel nunca era para ellos. Los “brotesverdistas” empiezan a ser como una especie de secta unidireccional sin criterio que otorga el valor del conocimiento a los que durante años negaron la crisis, le dieron todo tipo de nombres y evitaron atajar su gigantesco y nocivo efecto final por incapacidad o por mala fe electoral, tanto da. Son los que ven su futuro asegurado por un paraguas funcionarial o institucional que nadie puede garantizarles. Que atiendan algunas opiniones solventes que llegan de Estados Unidos, lo necesitan.
He pasado la noche electoral americana en el Círculo de Bellas Artes de Madrid junto a la Presidenta del Partido Demócrata Americano en España, Alana Moceri, y gracias al trato preferente que he tenido, he podido presenciar esta jornada histórica desde muchos escenarios que me permiten razonar con más elementos la manera en como se vive la elección de un rey de diseño. Desde la oficina de prensa, desde el hall general, desde la sala VIP, desde el despacho del Director del Círculo y desde fuera de ese extraño y exagerado circo he notado un cierto grado de ilusión engordada por la inercia. Reconozco que me alegro de la victoria de Obama, por el mundo, por la gente que conozco y quiero que ha estado trabajando en el asunto y por que hace mucho, cuando pocos apostaban por él y apenas lo conocían, aquí ya hablábamos de su figura. Sin embargo me preocupan dos cosas: por un lado la exagerada expectativa generada en un hombre que no dejará de ser esencialmente Presidente de los EUA y en segundo lugar la escasa apuesta por definir la situación real en la que se encuentra la economía americana y la de todo el planeta por derivación. La primera de las dos preocupaciones será clave. Si el primer presidente negro americano es un chute, un subidón de estricnina, en cinco o seis meses tendremos el bajón. La gente debería de ser menos histriónica y atender a lo que de verdad estábamos asistiendo y darse cuenta de lo inexacto de la situación. Ver al futuro presidente en una jaula de cristal antibalas hablando de apertura, de no olvidarse de nadie, de diálogo, era una metáfora siniestra y daba miedo por él y por el significado de alejamiento de la realidad que todo gobernante sufre tarde o temprano. Por cierto, los que tengáis acceso a mi twitter o a mi facebook podréis ver todas las fotos que hice y con quien me las hice.
Hoy todo el mundo habla del paro. Aquí ya lo hicimos ayer. Por eso hoy me gustaría cambiar de tema y pasar a desenredar minimamente eso que los analistas políticos han creído descubrir en la Convención Demócrata de Denver. En concreto parece que nadie entiende nada o entiende lo que quiere. Como leo en el blog de Alana Moceri, en el sentido de las interpretaciones parece que son habituales incluso los errores de traducción. Si eso es grave, aun lo es más quedarse en la epidermis del mensaje o en el titular que no aporta nada con respecto a la realidad de los mensajes que de la política americana nos deberían llegar. Después de los retoques de camerino y los focos, debemos buscar algo más que purpurina y globos en la convención demócrata de Denver en la que Barack Obama logró parecer el hombre que América necesita. Algunas frases bien diseñadas y una estrategia definida al detalle convirtieron una proclama en algo más complejo y que se debe leer entre líneas. Al parecer, la prensa y los analistas esperaban un giro a la izquierda por parte del nuevo Mesías del liberalismo (que es como se conoce a la izquierda allí), pero puede ser que no esté tan claro ese viraje en algunos aspectos de compromiso nacional.
Vivimos una crisis financiera de ámbito global. Esto no es nada nuevo, parece incluso una obviedad pueril. Intervenciones en bancos daneses, británicos y problemas serios de los bancos suizos son síntomas de que las cosas se están deteriorando hasta límites destacables. Los títulos de las dos principales firmas hipotecarias de Estados Unidos, Freddie Mac y Fannie Mae, se hundieron un 41,88% y 36,45% en la apertura de la Bolsa de Nueva York, después de que The New York Times publicara hace un par de semanas que el ejecutivo de EEUU podría hacerse cargo de ambas entidades por sus problemas de solvencia.
Jim Cramer es un gurú financiero tan polémico como prestigioso en los Estados Unidos. Gritando como un histérico, remangado, cabeceando y dando golpes en la mesa, comenta las decisiones de la Reserva Federal. Su programa Mad Money de la cadena financiera CNBC, mantiene su figura de gurú de los mercados, logrando que se cumplan algunas de sus predicciones. Pero el pasado 11 de marzo cavó su propia tumba. Nunca había cometido un error tan evidente.Tan sólo seis días antes del colapso de Bear Stearns, el
analista económico aseguraba que no había problemas en el banco
norteamericano y que sacar el dinero de ahí sería de "estúpidos".
Tenemos al sector financiero estadounidense al borde de un ataque de nervios y a la Reserva Federal interviniendo para evitar el colapso del sistema bancario, inyectando liquidez desproporcionadamente y reduciendo los tipos hasta llegar al grado de intervención en el 2%. Esta bajada significará el recorte más acusado de la historia de los Estados Unidos puesto que, en apenas seis meses habrá restado un 3,25% del total. Sin embargo, ni las bajadas del precio del dinero ni las inyecciones de liquidez están sirviendo para demasiado.
Sabemos, por pura aplicación de la experiencia, que la economía estadounidense circula un par de metros por delante de la nuestra. Es por ello un ejercicio necesario observarla, más si cabe, cuando sabemos que estamos ante un mal escenario. Ante un sistema económico en parada técnica, la claridad es una garantía necesaria para afrontar la crisis y eso no se ha aplicado en este caso. Los gestores norteamericanos han engordado un problema por culpa de aplicar una de las salidas más nocivas, el principio de la invisibilidad.
Las campañas electorales son el escenario idóneo para los manifiestos de apoyo, para las coberturas personales y los abrazos públicos. En España Concha Velasco y el colectivo PAZ apoyan a Zapatero y Norma Duval y la Conferencia Episcopal hacen lo propio con Rajoy. En los EUA pasa lo mismo, unos apoyan a Obama o Clinton y otros a McCain. Allí, sin embargo, algunos son rechazados directamente por el candidato como pasó con Farrakhan, que fue negado públicamente por Barack Obama por esa tendencia natural a complicarle la vida, y otros son abrazados intensamente como es el caso de Hagee por parte de McCain.
Concretamente es en este último personaje el que me tiene preocupado pues lo considero el paradigma del populismo fundamentalista norteamericano. Un tipo peligroso si algún día llega a ser parte destacada del grupo de asesores del futuro presidente de los Estados Unidos. Según éste, “Dios destruyó Nueva Orleáns por culpa de los gays que poblaban sus calles y lo hizo de la mano del huracán Katrina”. Su discurso homófobo y medieval está plagado de perlas:
Según los últimos datos de RealtyTrac,el 20% de las familias en los Estados Unidos tienen problemas para afrontar el pago de sus hipotecas. La crisis subprime ha obligado a la Administración de Bush a crear el plan Lifeline que prorrogará durante 30 días cualquier ejecución de embargo por falta de pago de los propietarios. Ésta no es la primera medida que, el poco previsor secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Alphonso Jackson, ha dispuesto. A finales del año pasado ya puso en marcha el plan Hope Now que intentaba frenar el creciente nivel de morosidad hipotecaria.
Estos dos videos pueden cambiar el curso electoral norteamericano y el concepto de la política en general. El segundo ya es un clasico en estos momentos, pero el primero es una pariodia que nos presenta a un McCain como elemento compelementario absolutamente genial. Está claro que el fondo es escaso, pero estamos en tiempos en los que la mercadotecnia y la telegenia tienen secuestrada a la semántica.
El próximo asalto de las primarias demócrats será el 4 de marzo en Ohio y Texas. Todos los sondeos dan vencedora con enorme claridad a Hillary Clinton. Sin embargo Barack Obama puede jugar su úlitma carta si logra el endorsement de Edwards. El nivel de incertidumbre y la similitud de
mensajes parecen ser culpables de una aparente igualdad porcentual que en esos dos estados podría empezar a decantarse definitivamente.
Miro los mercados y todos están en rojo. Parece incoherente si tenemos en cuenta la última rebaja de tipos de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Parece ser que las bolsas europeas ya no dan credibilidad al hecho de que la política de recortes de Bernanke sea la cura milagrosa que evitará la crisis. Al contrario, lo que está empezando a impregnar los foros de debate financiero es una impresión pesimista. La dinámica de reducciones tan agresivas y constantes están sembrando el terreno de minas. Se escuchan voces que advierten de un inminente batacazo generalizado en las bolsas de medio mundo, de un más que probable lunes o martes negro como el de 1987. No lo sé, los mercados continuos y los gestores de fondos son imprevisibles. Ahora bien, lo que tengo claro es que la reducción de los tipos, lejos de ser una buena noticia, parece ser la única opción que resta para detener o moderar un estado hipotético de futura recesión severa en América. El último cartucho puede estar fallando. No quedan más herramientas. Los que sepan, que recen.
La batalla entre los
aspirantes a candidato demócrata en las presidenciales de los EUA se ha
convertido en un divertido y apasionante enfrentamiento de estrategias de
marqueting político, branding social e imagen electrónica. Sin embargo, el resultado de esta
secuencia, de momento, imposibilita en gran medida detectar las diferencias en los programas
de Obama o de Clinton. En ese sentido, sus discursos son criptogramas
programáticos cuando abordan temas económicos. Tanto uno como la otra han abandonado desde
un primer momento la didáctica que aplican a otros temas, esperando que la
economía no sea determinante en la elección de delegados. Barack Obama, quien a
mi parecer encarna en mayor medida las políticas sociales con un registro más europeo, no ha realizado, no obstante, ni una sola propuesta creíble y sólida en temas
económicos. Por ello se enfrentó con la izquierda de su partido a fin de poder ocupar un
escenario de centro que le supusiera afrontar su programa económico con mucha más
ambigüedad y poder ganar tiempo.
En la madrugada del 4 de enero, las primarias de Iowa fueron algo más que una noche electoral para algunos bloggers catalanes y españoles. De la mano de la tecnología social, un grupo de twitteros que nos juntamos para seguir el proceso, convertimos aquellas horas en un equilibrado ejercicio de debate y aprendizaje muy edificante. Aunque la mayoría de seguidores de Obama no habíamos podido sacar pecho hasta esa noche, a poco de empezar el recuento de las zonas más industriales de aquel frío estado, la cosa empezó a definirse muy a favor del candidato más 2.0 de todos. Es cierto que el tema no está para nada decidido y la de hoy en New Hampshire, junto con la próxima de Florida y el esperado supermegamartes, serán las que determinarán los candidatos a la presidencia del país más poderoso del planeta.
El jueves viviremos la primera noche electoral del 2008 en Iowa. Las primarias demócratas y republicanas ocuparán la madrugada europea. Propongo seguirlas, entre otros medios, a través de twitter. Yo estaré toda la noche pendiente de resultados y participaré de la conversación que surja en americablog al respecto. Para los que quieran seguirla conmigo pueden darse de alta como followers en mi cuenta twitter. Será una buena manera de preparar y entrenarnos para el decisivo supermartes del 5 de febrero.
Barack Obama está lejos de lograrlo. Las primarias demócratas parecen sentenciadas antes de su inicio. Hillary Clinton se perfila como la presidenciable de los del burro, aunque no está claro contra quien se disputará el honor relajarse en el despacho oval. Sin embargo, Obama sigue aportando síntesis y contenido a la campaña de un nivel muy superior al de sus adversarios. Lo hace hablando en cada uno de sus intervenciones públicas, lo logra víricamente gracias a una buena estrategia en la red y lo alcanza espectacularmente escribiendo con su último libro “La audacia de la esperanza”.
Esta madrugada he estado siguiendo el debate entre Hillary Clinton, Barack Obama, John Edwards y el resto de candidatos demócratas a la Casa Blanca. La emisión por la CNN fue impecable, el ritmo televisivo y el combate digno de donde se llevaba a cabo, en Las Vegas. Faltan dos meses para el inicio de las primarias y la cosa pinta bien para la ex primera dama. Aunque en las últimas dos semanas ha perdido el tono de candidata «invencible», su discurso sigue bien construido y, por ahora, parece que llega con más nitidez al electorado demócrata.