Esta es la presentación que hice el pasado viernes en Ourense durante las Jornadas sobre Innovación en las que participé junto a Genís Roca y Dioni Nespral. Como es habitual mis slides son poco definibles ya que suelo hablar más que leer pero igual os pueden ser útiles algunas de las frases que aparecen.
Hay proyectos que cuando te proponen participar no puedes negarte. Este que os presento es uno de ellos. En concreto, bajo el nombre de Yuzz, la Fundación Banesto pone en marcha un radar de talento joven.
Un trampolín para ideas y jóvenes con potencial que, a partir de la inteligencia colaborativa, pondrán en marcha un espacio con asesoramiento empresarial. El objetivo es llevar las mejores ideas de jóvenes de entre 18 y 25 años hacia el mercado final con garantías. El entorno en el que deben situarse esas nuevas propuestas será el de la base tecnológica. La edad límite responde a un análisis sobre las necesidades de diferentes grupos demográficos. En concreto esa franja es la que no tiene acceso ni a financiación, ni a soporte, ni, de hecho, credibilidad en los entornos de apoyo. Por eso se ha pensado en acompañar, de manera integral, en ese tránsito inicial a los mejores. Lo bueno es que este concurso, a diferencia de otros, sólo busca ideas, no se precisa que el proyecto esté en marcha, para eso son los espacios de desarrollo que se han dispuesto en Barcelona y Madrid. Tengo el privilegio de vivir de cerca este lío de la mano de Cink. Si sois posibles candidatos o conocéis alguno, no dudéis en entrar en este ilusionante concurso.
Durante el día de ayer y el de hoy está teniendo lugar el IX Encuentro de la Comunidad de Redes de Telecentros españoles, que en esta ocasión se celebra en Vitoria. La cita reúne a responsables de la gestión de los Telecentros de todas las Comunidades Autónomas y a expertos en la materia para abordar el papel de los Telecentros en la implantación efectiva de la administración electrónica. Hace unos meses tuve la oportunidad y el honor de participar en el encuentro anterior que se desarrolló en Granada. No es un secreto que Cink está plenamente implicada en la gestión de valor en una comunidad donde la red de telecentros es motor de cambio y de impulso en el uso de las tecnologías de la información. En concreto me refiero a los centros Guadalinfo que están repartidos por todo el territorio andaluz, unos espacios que se han transformado en puntos de enlace entre la ciudadanía y los escenarios digitales, hasta tal extremo que esa red social analógica ha traspasado el umbral de lo presencial y ahora lidera y dinamiza también una red social digital con casi medio millón de usuarios.
Cada día recibo más peticiones de asesoría ante la “que se nos viene encima”. Suelen ser personas que consultan por sus posiciones en rentas o inversiones y también empresas, medianas, pequeñas y alguna de tamaño considerable que solicitan orientación. La mayoría hablan de “cambio de ciclo”. Les embarga la incertidumbre, se preguntan como sobrevolar el temporal sin perder demasiado. Suelo estructurar un diagnóstico y luego edito unas conclusiones. Desde hace poco, ese intento de ajustar el modelo de negocio a un cambio de ciclo, lo estoy basando en siete factores que considero estructurales.
Ayer estuve en SIMO Network. Enrique Dans me propuso como moderador de una de las mesas. Concretamente la que se tituló “IT, Innovación y Crisis”. Os aseguro que intenté por todos los medios apartarme por un momento del análisis de una coyuntura siniestra, repleta de engaños y compuesta por múltiples errores políticos, financieros y sociales que nos conducen a un escenario muy duro. Sin embargo eso no fue posible y confronté el modelo de crisis actual con el concepto de transición que creo estamos viviendo. Como mi papel era más de tertuliano que de moderador pude participar en todo momento como uno más. Tuve a mi lado a gente muy interesante. Marc Alba de Everis, Antonio Oriol de Telefónica y Emilio Garcia de Sage aceptaron el reto de entrar en conversación desde el principio sin presentaciones visuales ni parafernalias digitales. Fue divertido y muy interesante.
Si, lo sé, el video es una maravilla. Es una metáfora de lo que os voy a hablar hoy. Continúo con mi voluntad de aportar valor diferencial a este blog. Vamos a darle una vuelta de tuerca al asunto y, sin olvidarnos del patronaje que viste este espacio digital en torno a la economía en todos sus vértices, hoy vamos a entrar en un nuevo planteamiento que seguro os va a interesar. Os cuento. Ayer en una mesa de debate junto a Albert László Barabási eIcaro Moyano pude hablar de redes sociales, crisis, innovación y propiedades emergentes. Moderados por la periodista Mara Torres, analizamos el concepto de “tiempos de economía en red”. Este evento era la segunda jornada del ciclo de debates organizados por el área de Debate y Conocimiento de Fundación Telefónica.
Aunque la noticia del dia para los de la propaganda y el sosiego planificado sea que el paro empieza a remitir yo no voy a tratar ese tema con urgencia. Mañana, con más calma, daré mis claves a la mezquina estrategia de nuestros gobernantes y la inutilidad manifiesta de sus opositores en el tema de la ocupación. Hoy, permitidme que siga abordando la cosa esta de innovar, pues es en la innovación donde aparecen las mayores incoherencias en épocas de crisis. Es en este momento cuando innovar por innovar no es prudente ni rentable, hay que hacerlo estratégicamente. Tampoco es bueno generar marca por generarla, como tampoco tiene sentido estar en las redes sociales por estar. Toca escuchar, atender y trazar planificadamente una operativa que atienda todos esos módulos. Ahora no toca tanta marca, ahora toca empresa y no es lo mismo.
Hay maneras de innovar que dejamos de lado por que no van acompañadas de un departamento de I+D+i ni falta que les hace. Innovar en tiempos de crisis es imprescindible y hay gente que sabe de eso. Para sobrevivir a la que se nos viene encima hay que diferenciarse y aun así no hay garantía de que flotes. En el peor de los escenarios la economía no se parará formalmente, lo hará en el plano técnico, pero en un momento de 30% de paro y de grandes tensiones sociales, seguirán comerciando y trabajando el otro 70%, de manera que los flujos comerciales serán muy escasos, pero seguirán. Es importante asumir de verdad, y estos tendrán ventaja, que van a haber muchas bajas, que la hostia va a ser dura y larga, pero que, o nos vamos todos a una montaña a cultivar nabos, que es una opción, o nos ponemos a sobrevivir los próximos 6 u 8 años de penuria que nos espera en España.