En momentos como éste es cuando se hace más necesario que el Jefe de Estado sea votado democráticamente. Tendría más valor y no chirriarían los conceptos elementales de la democracia. Solicitar respeto a un proto-dictador venezolano mandándolo callar ya es suficientemente incoherente como para sumarle el hecho de que quien lo mande hacer sea alguien que no ha pasado por las urnas en su vida.

blog en castellano
bloc en català
contact email







